Mostrando entradas con la etiqueta Ella salta la espuma de las olas (2009). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ella salta la espuma de las olas (2009). Mostrar todas las entradas

martes, 11 de mayo de 2010

21

Una mujer sola
en un bar
dibuja volutas de humo.

Al niño lo esperan
pesadillas más remotas
que el miedo a la oscuridad.

En la mesa
restos de café
y un sonido de puertas
balanceándose,

un sonido
que todo lo abandona.

miércoles, 20 de enero de 2010

20

No nos molesta
el ruido de las copas,
de los platos rompiéndose
ni la música
que tapa las palabras.

Mueve los labios
y la miro.
Juego a que la escucho
mientras le miro la piel,
los ojos,
el modo en que observa
la vereda mojada.

Cuando llega el silencio
no nos molesta
ni los ruidos
ni saber que dejamos el mar
tan lejos.

martes, 7 de julio de 2009

18

Ni gata ni conejo,
no hay nada animal en mí
esta tarde.

El sol se fue,
son las seis pero es invierno
y nada animal hay,
sino olor caliente
entre las paredes,
entre las sábanas.

Miro hacia fuera desde la cama:
ni día ni noche,
son las seis
y además es domingo.

La gata duerme las estaciones
a mis pies.
Yo sigo durmiendo
por si en sueños la alcanzo
y nos convertimos en hermanas.

domingo, 7 de junio de 2009

17

Se hincha la cara,
la marca-cicatriz alargada por los años
puede decir tarde de sol encima,
hermano
pileta
rodillas negras.

Hay momentos en los que querría más cicatrices así.

martes, 26 de mayo de 2009

16

También acompañada
resuelve el mar
ser azul y sus olas,
cada vez que el horizonte
la empañan.

Cada vez que el horizonte
se dilata,
ella mira cómo la línea
invade el cielo y lo achica.

Hasta que surgen
la noche y sus miedos,
la mano mojada.

lunes, 6 de abril de 2009

15


No sólo el bosque
hace hundir mis pies.

También recostada
eucalipto,
sonido del mar
que de noche da miedo
y de día
ganas de no regresar.

Ahora toco con las puntas
arena seca, trascendental.

Sí hago pie en esta agua.

lunes, 23 de febrero de 2009

14


(dibujo: Ana Carucci alias Bam Bam Ink)



Una lata de dulces
refleja cuatro colores dorados
y un gusto - pálpito
a maravillas pasadas.

Remotas certezas
las de la niñez.
Incluso el empacho
sabía a esa incertidumbre
de nombres
que no decían:
"esto me basta,
es todo lo que puedo dar"

viernes, 6 de febrero de 2009

13

Podría bailar las mariposas,
el campo entero en mis pies.

Cuando me continúan
sol y aire,
podría bailar el campo,
gritar que amo todo lo puro.

lunes, 29 de diciembre de 2008

12

Me seducen
este y oeste
cuando extienden
sus plumas
como un cisne impávido.

Crujen semillas
y seduce el olor a nuevo,
a experiencia no vivida.

domingo, 21 de diciembre de 2008

11

Otro día soleado
en casa de mamá.
Ya no cocina
ni lava la ropa
bajo la parra.

Tiende su cuerpo al sol,
su cuerpo conocido.

Luego se levanta,
toma una uva,
huele, toca.

La prueba y sonríe,
me mira con esa placidez
que sólo sienten
los que descubren algo.

viernes, 28 de noviembre de 2008

10

Empapada de olores, perfumada.
Húmeda de deseos,
comer sandía roja
escupir sus semillas
en el pasto. 
Y que crezcan árboles 
de sandía sólo para mí
y para los míos
también pastos y sombras, 
mar en invierno, 
no sólo cemento. 
Mar
para ver el agua que avanza y retrocede
y vuelve todo espuma. 

miércoles, 19 de noviembre de 2008

9

No nos molesta
el ruido de las copas,
de los platos rompiéndose
ni la música
que tapa las palabras.

Mueve los labios
y la miro.
Tal vez esté hablándome.

Juego a que la escucho
mientras le miro la piel,
los ojos,
el modo en que observa
la vereda mojada.

Cuando llega el silencio
no nos molesta
ni los ruidos
ni saber que dejamos el mar
tan lejos.

jueves, 23 de octubre de 2008

8

Las abejas,
los montes,
los lirios.

Tal vez el amor
sea regresar
con una luciérnaga
entre las manos
y encontrar
a quién mostrársela.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

7

Floto en lagunas,
no sola:
hay luciérnagas.

Agua-sol
incluso de noche
cuando la ausencia
parece ser una.

Se ilumina el cielo.
Parpadeo las maravillas
mientras hago la plancha
de noche.
En la pileta.

sábado, 30 de agosto de 2008

6

La gaviota vuela la superación del cuerpo,
la veo dibujar círculos y más allás.

A la gaviota no la asustan
las nubes a lo lejos,
al contrario,
expande extasiada
un palpitar,
se acercan a ellas
otras.

La gaviota vuela la superación
mientras yo vuelvo
a refugiarme de la lluvia.

viernes, 15 de agosto de 2008

5


No hago pie en esta agua.
Resbalan opulencias,
en el agua.
Un cristal alumbra la noche
(el búho no está solo)
Resuenan
los roces de la araña,
el amor de los tigress,
el miedo del león.
Se reúnen en el agua
vampiros y águilas.
Para sentirse sin mirarse.
Para olerse mejor.

miércoles, 6 de agosto de 2008

4

Era común
que la abuela
besara mis pies

Yo me hundía
en la alfombra pelos tupida,
el baile,
tocadiscos extraño
el de mi abuela;
viejo, antiguo,
funcionando
como ella
que no dormía la siesta
para hacernos bailar.

jueves, 17 de julio de 2008

3

En la selva
enloquecen mariposas y tucanes,
incluso sonidos se dilatan.

Una es y no es parte,
se teme todo lo extremadamente húmedo:
el hijo por venir,
no hacer pie en el agua,
la savia de los árboles.

Las tormentas en el campo
son otra cosa,
el rayo no asusta;
excita lo que llega sin previo aviso.

viernes, 4 de julio de 2008

2

El caballo deja el temor
para más adelante.
Al caballo no le asusta
el campo abierto,
el monte,
las estrellas de noche.

Me subí a este caballo
para no volver
y para no llegar.
Él lo sabe y por eso

Galopa
Galopa
Galopa

En el fondo no hay nada.
Ahora:
viento frío,
su piel y la mía
roce rotundo, perfecto.

No aceptamos más que
un mar en el final,
sonido de olas calcado
de otros mares,
de otras olas.

No aceptamos más que nuestro encuentro
y este viento sobre la cara.

sábado, 28 de junio de 2008

1

En la ciudad se extinguen rituales,
sonido moneda en el agua,
deseos mínimos.

Si no muere hoy
que venga hacia mí,
a comer frutillas muy rojas
en el parque.

Se camuflan rumores, en la ciudad.

Sólo de noche percibimos
el llamador de ángeles.