sábado, 23 de mayo de 2015

Naranja sobre blanco



De brotes ramas
de ramas flores, de flores
néctar. 
Blanco o negro todo o nada
empezamos a vernos 
sin reparar en matices. 
La redondez de tus dedos 
sobre un cuchillo que no corta
roza el pan 
un sábado a la mañana.
La redondez de tus dedos
rozando mi corazón. 
Naranja sobre blanco
la espiga de trigo bajo el sol
la molienda el molino
las manos de una mujer volviendo pan
la corona de harina. 
Pan que ahora llevamos a nuestra boca
naranja sobre blanco
mermelada sobre miga tostada. 
La redondez de tus dedos rozando mi corazón. 

sábado, 17 de mayo de 2014

El punto se transformó en golpe seco




El punto se transformó en golpe seco,
las líneas no.
Hasta detenernos las líneas blancas del costado de la ruta
fueron suaves cintas deslizándose.
¿Qué iluminaron las luces esa noche?
Las hice titilar
para espantar lo que veía,
te desperté, por si el punto era mi imaginación
y no ese perro mirándonos de frente.
Me agarraste la mano para no esquivarlo.
De dormir pasaste a ese movimiento
a esa invasión sobre el volante.
En la estación de servicio dijiste "era el perro o".
Yo no pude responder
y mientras el agua caía sobre el parabrisas
al señor le dijiste "sí,
en la ruta había niebla".

miércoles, 27 de febrero de 2013

Por ejemplo ahora




Por ejemplo ahora, mientras miro la sandalia
de la señora dormida que viaja al lado mío en el colectivo
vuelve tu pie. La forma de tu pie.
¿Es algo de época esta obsesión por los pies?
¿Miraban así, tan hacia abajo,
las personas del siglo trece, del catorce?
¿Miraban así, con ese afán de retratar
ignorando el cielo,
los pies?
Sea como fuere vuelve tu pie largo, estilizado.
El arco de tu pie, eso también vuelve hoy.
La señora resopla. Está dormida en un colectivo
que atraviesa la ciudad en verano.
Y tu pie debe estar sintiendo el agua.
Es tan probable que hoy estés como tanteando
la temperatura del agua de una pileta en el campo.
En cambio acá estamos, la señora y yo
mirándole el pie a una desconocida,
mirándote el pie de nuevo.

lunes, 9 de agosto de 2010

Última página Espectáculos, La Nación, sábado 7 de agosto:

Sólo de ida
"Una sucesión de poemas sin título que también pueden leerse como uno más largo, pero entretenido. Ella salta la espuma de las olas es el primer libro de Verónica Yattah, que fue elegida poeta revelación por la revista Plebella y recibió una mención del Fondo Nacional de las Artes. Se lee la historia de una chica que no quiere más que un solo viaje: el de ida, y se fija en los detalles más mínimos para hacer poesía: La gata duerme las estaciones/ a mis pies./Yo sigo durmiendo/ por si en sueños la alcanzo/ y nos convertimos en hermanas, por ejemplo.
Más datos, http://www.deldock.com.ar/."

martes, 11 de mayo de 2010

21

Una mujer sola
en un bar
dibuja volutas de humo.

Al niño lo esperan
pesadillas más remotas
que el miedo a la oscuridad.

En la mesa
restos de café
y un sonido de puertas
balanceándose,

un sonido
que todo lo abandona.

lunes, 25 de enero de 2010

Fabro






Gracias a la dueña de Fabro por haber elegido un poema del libro para la vidriera de enero.
Muñecos, libros para chicos, guirnaldas y un sol hecho con papel crepe.
El poema elegido es ese que abre, justamente, la serie de la infancia:

Había olor a infancia
hoy
en la calle.
Hasta el sol
lucía
antiguo sol.