sábado, 28 de junio de 2008

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En la ciudad se extinguen rituales,
sonido moneda en el agua,
deseos mínimos.

Si no muere hoy
que venga hacia mí,
a comer frutillas muy rojas
en el parque.

Se camuflan rumores, en la ciudad.

Sólo de noche percibimos
el llamador de ángeles.

6 comentarios:

La Mangosta dijo...

Hola, Vero!! Estreno comentarios??? jajaja
Bueno, devuelvo la gentileza y en breve te linkeo para que los demás te lean también.
Me gustó tu poema. Pasaré seguido por estos pagos...
Saludos!!

Enrique Solinas dijo...

Hola, Verooo!!!
Qué bueno que ahora tengas blog!!!
Así estamos más cerca
desde lejos!!!!

Buenos augurios para tu poesía,
nos estamos comunicando :-)

leandro dijo...

que el norteño abrigue esa cabezita
feliz invierno!

santiago dijo...

Vero, estaría bueno reunir un grupito de escritores de blog, que se yo…
Me gusta escribir poemitas, esas cosas que por ahí quedan tiradas en un rincón, o se las lleva a alguien. Es lindo cuando uno reúne todas las insignificancias de la vida, las escribe y descubre el mismo universo. Un poema es un universo, lleno de otros universos. Te dejo un saludo, y que te vaya bien.

Si queres pasa por mi blog estaría bien.
Adiós.

“sonido moneda en el agua,
deseos mínimos”

……………que lindo es eso

Consultora Sentimental dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
La Mangosta dijo...

Verooooo!!!! actualizá, nena! que acá andamos sedientos de tus palabras!
Besos!