Gracias a la dueña de Fabro por haber elegido un poema del libro para la vidriera de enero.
Muñecos, libros para chicos, guirnaldas y un sol hecho con papel crepe.
El poema elegido es ese que abre, justamente, la serie de la infancia:
Había olor a infancia
hoy
en la calle.
Hasta el sol
lucía
antiguo sol.
