Eran cuatro las patas
y me llevaban no diría trotando
sino rasando la tierra.
Y era una tierra más blanda que la cama.
Y era un cielo más blanco que estas paredes.
En el sueño no importaba quién era yo
en el sueño no había esta gravedad que nace
al comenzar el día.
Abro los ojos y giro a un lado
apoyo el hombro
con la mano sostengo el peso del cuerpo
porque dicen es mejor
no levantarse de golpe.
El flujo del día comienza y aquí voy
tratando de recordar que de noche
fui un corcel en la espesura.
Ella salta la espuma de las olas
viernes, 17 de noviembre de 2017
sábado, 23 de mayo de 2015
Naranja sobre blanco
De brotes ramas
de ramas flores, de flores
néctar.
Blanco o negro todo o nada
empezamos a vernos
sin reparar en matices.
La redondez de tus dedos
sobre un cuchillo que no corta
roza el pan
un sábado a la mañana.
La redondez de tus dedos
rozando mi corazón.
Naranja sobre blanco
la espiga de trigo bajo el sol
la molienda el molino
las manos de una mujer volviendo pan
la corona de harina.
Pan que ahora llevamos a nuestra boca
naranja sobre blanco
mermelada sobre miga tostada.
La redondez de tus dedos rozando mi corazón.
sábado, 17 de mayo de 2014
El punto se transformó en golpe seco
El punto se transformó en golpe seco,
las líneas no.
Hasta detenernos las líneas blancas del costado de la ruta
fueron suaves cintas deslizándose.
¿Qué iluminaron las luces esa noche?
Las hice titilar
para espantar lo que veía,
te desperté, por si el punto era mi imaginación
y no ese perro mirándonos de frente.
Me agarraste la mano para no esquivarlo.
De dormir pasaste a ese movimiento
a esa invasión sobre el volante.
En la estación de servicio dijiste "era el perro o".
Yo no pude responder
y mientras el agua caía sobre el parabrisas
al señor le dijiste "sí,
en la ruta había niebla".
miércoles, 27 de febrero de 2013
Por ejemplo ahora
Por ejemplo ahora, mientras miro la sandalia
de la señora dormida que viaja al lado mío en el colectivo
vuelve tu pie. La forma de tu pie.
¿Es algo de época
esta obsesión por los pies?
¿Miraban
así, tan hacia abajo,
las personas del
siglo trece, del catorce?
¿Miraban así, con
ese afán de retratar
ignorando el cielo,
los pies?
Sea como fuere vuelve tu pie largo, estilizado.
El arco de tu pie,
eso también vuelve hoy.
La señora resopla.
Está dormida en un colectivo
que atraviesa la
ciudad en verano.
Y tu pie debe estar
sintiendo el agua.
Es tan probable que
hoy estés como tanteando
la temperatura del
agua de una pileta en el campo.
En cambio acá
estamos, la señora y yo
mirándole el pie a
una desconocida,
mirándote el pie de
nuevo.
lunes, 9 de agosto de 2010
Última página Espectáculos, La Nación, sábado 7 de agosto:
Sólo de ida
"Una sucesión de poemas sin título que también pueden leerse como uno más largo, pero entretenido. Ella salta la espuma de las olas es el primer libro de Verónica Yattah, que fue elegida poeta revelación por la revista Plebella y recibió una mención del Fondo Nacional de las Artes. Se lee la historia de una chica que no quiere más que un solo viaje: el de ida, y se fija en los detalles más mínimos para hacer poesía: La gata duerme las estaciones/ a mis pies./Yo sigo durmiendo/ por si en sueños la alcanzo/ y nos convertimos en hermanas, por ejemplo.
Más datos, http://www.deldock.com.ar/."
"Una sucesión de poemas sin título que también pueden leerse como uno más largo, pero entretenido. Ella salta la espuma de las olas es el primer libro de Verónica Yattah, que fue elegida poeta revelación por la revista Plebella y recibió una mención del Fondo Nacional de las Artes. Se lee la historia de una chica que no quiere más que un solo viaje: el de ida, y se fija en los detalles más mínimos para hacer poesía: La gata duerme las estaciones/ a mis pies./Yo sigo durmiendo/ por si en sueños la alcanzo/ y nos convertimos en hermanas, por ejemplo.
Más datos, http://www.deldock.com.ar/."
martes, 11 de mayo de 2010
21
Una mujer sola
en un bar
dibuja volutas de humo.
Al niño lo esperan
pesadillas más remotas
que el miedo a la oscuridad.
En la mesa
restos de café
y un sonido de puertas
balanceándose,
un sonido
que todo lo abandona.
en un bar
dibuja volutas de humo.
Al niño lo esperan
pesadillas más remotas
que el miedo a la oscuridad.
En la mesa
restos de café
y un sonido de puertas
balanceándose,
un sonido
que todo lo abandona.
jueves, 22 de abril de 2010
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