lunes 21 de febrero de 2011

El derrumbe

La casa de al lado se derrumbó. Nos quedamos mirando cómo las maderas se iban cayendo junto con el fuego. Vimos desaparecer la cama, las mantas, los retratos. Ellos se abrazaban y miraban que sus cosas ya no eran. Nosotros nos quedamos quietos, sin alcanzar manguera ni palabras de aliento.
Qué será de nuestros vecinos. Después del incendio se mudaron y no volvimos a verlos. Hoy nos vendría bien saber a dónde fueron o qué hicieron, porque se asoma una llama en el techo. Sí; es una llama enorme lo que estamos viendo y también nosotros tememos el derrumbe.

2 comentarios:

La Maga dijo...

Todos lo tememos. Muy lindas palabras.

AC dijo...

...y caemos en la peligrosa dualidad de la contemplación: el miedo no permite avanzar, el éxtasis no permite retroceder, y abrimos nuestros ojazos como proyectándolos a la acción. por supuesto, no hemos hecho nada: la casa se sigue derrumbando y seguimos pensando si realmente la queremos salvar o si no nos vendría bien que se destruya.
(thanks to: Nietzsche)