jueves 9 de septiembre de 2010

Las sirenas de mi amigo

Las sirenas de mi amigo lo visitan cuando está triste. Aparecen en cualquier medio líquido; a veces incluso emergen de la taza de café con leche que suele desayunar todas las mañanas. A él le gusta mucho el café con leche, pero si nota que una sirena lo saluda desde el interior de la taza deja de tomar, por miedo a matarla. Cada vez que se levanta agotado, con esa pesadez que sólo dejan las pesadillas que consisten en soñar con amores perdidos, sabe que aparecerá la sirena. Es una aparición que lo alegra un instante, mientras la ve. Pero la angustia vuelve: aunque mi amigo es una persona alegre, también él tiene derecho a sus días de tristeza. Como yo no quiero que la tristeza le dure demasiado, le envío las sirenas lo antes posible, así durante el día tiene algo más para recordar aparte de esas pesadillas.

1 comentarios:

Franz dijo...

Me encanta, muy emotivo. "Lo profundo tambien puede ser feliz"