jueves 23 de septiembre de 2010

En primavera, un deseo

¿Es este cementerio de árboles mi paisaje?
La ciudad no es paisaje,
eso es el mar o el campo,
las estrellas de noche.

Pero yo también tengo derecho a un paisaje
y no a este cementerio.
La ciudad es un cementerio donde los árboles hacen una fuerza...
Y lo que encuentran no es lugar;
es ahogo.

No me conforman estos muertos,
yo no sé vivir entre la muerte.

Pido una imagen incierta:
esa de la familia sentada a la mesa,
la ventana de fondo que conduce
al molino, a las nubes, a las vacas pastando.
Eso ocurre un día de verano, (pasó o pasará),
y es un día perfecto:
con el prado en llamas,
son llamas de un verde que hace tiempo no encuentro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

te prometa que cuando tenga un trabajo fijo nos vamos un fin de semana a cordoba amiga!


fran.

Verónica Yattah dijo...

¿Viste que era en serio que necesito una escapada? jjjj

Anónimo dijo...

A veces basta imaginar el mar un segundo para resucitar la ciudad.¡Muy lindo el blog! Besos. Ro